Once razones para comprar Bitcoin

Once razones para comprar Bitcoin

16 octubre, 2018 0 Por Ricardo B. Sánchez
¿Por qué querría alguien invertir en Bitcoin? Ricardo B. Sánchez nos trae un poco de alimento para el pensamiento que vale la pena digerir.

Hasta 1983, el bolívar venezolano era considerado como una de las monedas más estables y seguras del mundo, junto con el franco suizo. De hecho, era tan estable que el tipo de cambio fue el siguiente: hasta 1929, era de 1 bolívar por dólar, en 1929, probablemente debido a la gran crisis y cómo ésta afectó a la economía venezolana, sufrió su primera devaluación muy grave y pasó a 3,19 bolívares por dólar. Después, se mantuvo en este rango hasta 1961, cuando otra crisis financiera lo llevó a 4,30 bolívares por dólar y permaneció así hasta 1983. Desde 1983 y en 35 años, esta moneda pasó de ser una estrella de la estabilidad a resultar absolutamente inútil.

Estamos completamente controlados por lo que creemos. De hecho, pensar y creer son completamente dependientes uno de otro, no podemos hacer lo uno sin lo otro, y de ese modo nos comportamos. Todas las monedas valen lo que la gente cree, y no necesariamente se correlaciona con el poder del gobierno, porque Suiza no es exactamente una potencia, ¡pero la gente cree que su moneda es un refugio seguro y una garantía de estabilidad! Un millonario de hace 35 años hoy es multimillonario y en gran medida tiene que ver con la creación de dinero por parte de los gobiernos, quienes, de muchas maneras, regulan las creencias.

Sí, el dólar que llevas en tu bolsillo dice «billete de la Reserva Federal» y en teoría significa que el gobierno respalda su valor, pero en mi opinión, la pregunta realmente importante es: ¿quién controla la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro (los tipos que imprimen los billetes)? Aunque a Trump le gustaría controlar la Reserva Federal, es un intruso con derechos de juego en un club muy elitista. En mi humilde opinión, los tipos que controlan la Reserva Federal y el Tesoro son los dueños de la industria financiera, los peces gordos en la ruleta del dinero. Ellos deciden quién entra por la puerta giratoria. Goldman, Reserva Federal, Departamento del Tesoro, J.P. Morgan, etc., todos son socios del mismo club y han hecho que el club sea tan poderoso, que resulta demasiado grande para fracasar. El mundo entero tiene que rescatarlos si algo sale mal, o se desatará el infierno, y adivina qué, se han salido con la suya anteriormente, y probablemente vuelva a suceder… Y es que, al final, nadie los controla, son los amos del universo.

Un aumento del 60% en la deuda mundial en diez años resulta insostenible, pero así es como se juega el juego de los derivados: se aprovecha al máximo y los capitanes de la industria financiera se hacen más ricos, al igual que el resto de los jugadores corporativos que juegan en su liga. La mayoría de las personas son simplemente pobres inocentes que creen que no tienen más remedio que jugar a su juego, y no creo que más masa de dinero signifique que más personas tengan una oportunidad, no en esas proporciones. Todas las personas trabajan como lo hacen porque así lo quiere este sistema, y ​​muchos argumentarán que no hay nada mejor porque lo creen y, ¿sabes qué?, tienen razón. Sí, todos tenemos que trabajar para vivir, y por cierto, el arte de vivir está definitivamente incluido en esa ecuación (el arte de vivir es lo que decides hacer con tu vida… conscientemente), pero nadie controla la cantidad de deuda que el gobierno y los bancos asumen, no realmente, pero sí que controlan la tuya y la mía, y sí, quieren que tú y todos los demás vivan a crédito, quieren que tú y todos los demás crean que no pueden vivir sin eso.

En octubre de 1987, el Dow perdió un 22% en un solo día, 508 puntos para ser exactos, y cayó a 1.738,74. El Dow ha llegado a 26.828,39 recientemente, lo cual significa duplicarlo quince veces en tan solo 31 años. El siguiente artículo te hará soltar una risa, y simplemente ilustra hasta qué punto la industria financiera ha crecido en treinta años. El aumento de precios en la industria de la vivienda en Estados Unidos no se queda atrás, pero tampoco se acerca a la medida de la industria financiera (acciones, bonos y todos los demás tipos de instrumentos financieros), que no son parte de los servicios bancarios tradicionales. Me río de las personas que se quejan de que los precios del petróleo son una fuente importante de inflación. Habiéndose vendido a más de 40 $ por barril en 1983, el precio tan sólo se ha duplicado en los últimos 35 años, y la mayoría de los productos se ajustan a la misma historia. Me enviaron a una escuela preparatoria de élite, con matrícula y hospedaje, por 3.000 $ en 1971 (último año); ¡¡¡hoy vale más de 58.000 $!!! Ahí sí que encuentras inflación. Pero si realmente quieres precios inflados, éste es uno de los mejores: el valor actual de una inversión en la oferta pública de acciones de Apple.

A partir del 2 de agosto de 2018, las acciones de Apple alcanzaron los 207,05 $ por acción, lo que la convierte en la primera compañía en superar el billón de dólares en capitalización de mercado. Actualmente, una inversión inicial de 990 $ tendría, a ese precio, un valor de 521.740,80 $, sin incluir los dividendos.

¿Cuántas de las personas que trabajan directa o indirectamente para Apple han hecho esos retornos en su trabajo (es decir, salarios) durante el mismo período de tiempo? Apuesto que muy pocas. Lo que estoy tratando de decir es que la industria financiera infla los precios más que cualquier otro sector, y mucho de esto es, en mi opinión, artificial. Otra cosa que hay que tener en cuenta es que cuando tú o cualquier otra persona en Estados Unidos compra acciones o bonos, en realidad no toman posesión física del certificado. Alguien digamos que lo guarda de buena fe para ti, y en realidad hay muy poco control sobre la propiedad. Así pues, esas mismas acciones o bonos pueden ser poseídos teóricamente por cuatro o cinco personas diferentes, y nunca lo sabrían, porque son cedidas y apalancadas por los individuos que lo controlan y tú no te enteras de nada. Esto no es un guión de Hollywood: las personas con puestos de responsabilidad en la industria financiera dicen que esto sucede en realidad.

Entonces, ¿por qué me gusta Bitcoin? Pues por once razones:

1) Lo poseo y lo almaceno, haciéndome totalmente responsable de lo que tengo.

2) Sólo estarán disponibles 21 millones, esto es parte integral del protocolo.

3) El sistema de seguimiento y transferencia es completamente transparente en la cadena de bloques. Cuando se mueve de un lugar a otro, la transacción siempre se registra para que todos la vean.

4) Creo que por ahora será una reserva de valor, como cualquier otra cosa que creamos que tiene valor.

5) Goldman Sachs y el resto del club se están sumando a la fiesta, de la misma manera que Harvard, Yale, Stanford y MIT han comenzado a invertir en fondos criptográficos.

6) El mercado es pequeño y será manipulado por los grandes inversores institucionales al comprar y vender a corto y largo plazo usando apalancamiento, al igual que lo hacen con el resto de los activos financieros que se negocian, pero esto le dará mayor liquidez y credibilidad.

7) El mercado está abierto 24-7 los 365 días del año.

8) Hace un año, la industria financiera consideraba las criptomonedas como poco más que un juego de geeks, una partida de dados en el terreno de la fantasía tecnológica, basura y una forma segura de perder tu dinero. Durante ese período, han estado comprando en el mercado y han asustado a muchos inversores especulativos. Aparentemente, y no sé por qué, parecen haber decidido que el precio mínimo para Bitcoin es de 6.000 $ y hasta ahora se mantiene… El tiempo lo dirá.

9) Muchos otros grandes inversores de tecnología se están metiendo en el juego, la capitalización de mercado de Bitcoin está cerca de los cien mil millones de dólares, y aunque eso es pequeño para los estándares de la industria financiera, sigue siendo un buen indicador del cambio.

10) Todo aquello por lo que apuesta la industria financiera no siempre tiene valor, pero siempre intenta convencer al resto del mundo de que hay valor donde invierte.

11) El último gran obstáculo es la regulación de los gobiernos. Éstos temen que no se pueda controlar y tienen parte de razón porque está descentralizada, pero al unir a la industria financiera con la industria criptográfica, tienen muchas más posibilidades de hacerlo. Así pues, la industria aún está pendiente de una regulación clara por parte del gobierno, y esto debería ocurrir relativamente pronto. Cuando lo haga, empezará un juego completamente nuevo.

Éstas son simplemente algunas de las razones por las que he estado comprando Bitcoin en el rango de 6.000 a 7.000 $, y sólo he comprado lo que puedo permitirme perder. Espero no haberte aburrido con mis pensamientos, valgan para lo que valgan. Personalmente, me divertí mucho escribiéndolo.

Ricardo B. Sánchez es un artista, aficionado desde hace poco a las criptomonedas, que cultiva con esmero el noble arte del vivir.

Este artículo constituye una colaboración externa. Las opiniones e informaciones vertidas por nuestros colaboradores no reflejan necesariamente la opinión de tuCriptomoneda.