Bitcoin y la infancia: llegan los niños crypto

Bitcoin y la infancia: llegan los niños crypto

23 enero, 2019 0 Por Alter Consciens

Los niños de hoy serán los responsables de codificar las aplicaciones del mañana. ¿Están nuestros hijos preparados para la criptoeconomía? Analizamos cómo las nuevas generaciones vienen pegando fuerte en un mundo donde los avances nunca se detienen.

Generalmente, los alevines de la familia vienen ya de serie con el hardware actualizado. El pasado domingo, Linda Xie preguntaba a los criptopadres en Twitter si habían educado a sus hijos en Bitcoin y criptomonedas, y cuál había sido su reacción. Las respuestas no se hicieron esperar.

Mairye respondía: «Cuando yo estaba aprendiendo sobre Bitcoin veía documentales, conferencias y debates en Youtube, escuchaba podcasts, etc. Un día mi hijo de 6 años vino a mí con el dinero de su cumpleaños y preguntó: “¿cuántos bitcoins podemos conseguir con esto?”. Ahí es donde empezó la siguiente fase de su educación financiera».

Niños que enseñan a sus padres

Alva Cottingham, ingeniero, afirmaba que sus hijos son adolescentes y que ya llevan evangelizando cinco años: «Usaban carteras multifirma para las compras del colegio. Ya les podía preocupar un poco menos crypto».NoteBlockchain respondía, sin embargo, que le hacía a su hijo de once años ver con él los vídeos en Youtube de Andreas Antonopoulos, mientras que Mr. Bitty cree que en realidad hay más niños enseñando Bitcoin a sus padres. Liesel, por su parte, comentaba: «Con 9 años, mi hija ya sabe ahorrar. Siempre está preguntando: ¿cómo van nuestras criptos?».

Para Allyn Reid, los suyos no necesitaron que les enseñara, pues ya lo hicieron los videojuegos por ella. Pero ShillyTheKid va aún más lejos: «Mi hija tiene 8 años. Juega a AIRCOINS_App en el coche y colecciona monedas. Me ayudó a montar un rig de minería. Sabe de sistemas automáticos de trading, operar en corto y en largo, y la importancia de la privacidad y la seguridad. Heredará muuuuchas shitcoins muertas».

Más rápido que los adultos

Por su parte, It’s Rapids!!‏ reconocía que los suyos tienen criptomonedas que compró para ellos, y que preguntan diariamente cómo va creciendo su inversión. Magdalena Ramada, sin embargo, no se queda ahí, y asegura haber enseñado a sus dos hijos, además de impartir diversos talleres y presentaciones en escuelas de infantil y primaria. «Los niños lo pillan mucho más rápido que algunos adultos», puntualiza.

Matthew McGowan‏, en clave de humor, argumentaba: «Yo sólo les enseño a tirar el dinero fiat por el retrete. Obtienen las mismas lecciones, pero es mucho menos complicado».

La paga, en Bitcoin

Rex Nichols: «Enseñé a mis adolescentes a comprar Bitcoin con las ganancias de sus primeros trabajos. Les dije que era la inversión más arriesgada que podían hacer, pero eran tan suficientemente jóvenes que si se arruinaban tendrían mucho tiempo para recomponerse. El chico está en ello, la chica es escéptica».

CryptoCircus confirma que está trabajando en ello. «Les sigo preguntando que si quieren que les pague por sus tareas en Bitcoin. El mayor tiene 15, el menor 7. Ambos conocen todos los eslóganes: HODL, FUD, etc.».

La pequeña de Matt Corneau tiene ya 21 meses. «Me arrebata el Trezor de las manos y grita: “MIS MONEDAS”. Supongo que ya va pillando el concepto de “si no hay claves, no hay monedas”».

«Hace dos años, mis hijos (de 1º y 3º de la ESO) querían montarse ordenadores para videojuegos. Yo: vale, los ordenadores pueden hacer muchas más cosas por vosotros que simplemente videojuegos. Planteé tres criterios: aprender algo de código, entender el hardware, aprender sobre minería. Entonces compraremos.

En cuanto al código, hicieron el curso de introducción a JavaScript en Kahn Academy, así como un curso básico de redes. Unas 25 horas de aprendizaje. Querían dejar sin hacer un par de duras lecciones. No les dejé, persistieron, encontraron ayuda en línea y lo consiguieron. El menor está ahora en el instituto, más la academia de informática.

El mayor realmente entró en diseño y especificaciones de hardware. Desarrolló una hoja de cálculo en Google con partes que se ajustaban a sus presupuestos, pero se dio cuenta de que las máquinas precompiladas tenían más valor debido al elevado coste de las GPUs para minería y juegos frente al hecho de comprarlas de manera individual. Las compró, y luego las personalizó con RAM y unidades de estado sólido (SSD).

Aprendieron sobre minería, se unieron a una pool y empezaron a minar ETH, la cual ellos calculaban que resultaba la más rentable en aquel momento. Las configuraron para empezar con billeteras de papel. A raíz de ello, surgieron muchas lecciones y discusiones sobre crypto, almacenamiento, seguridad, etc. Los ordenadores se pagaron a sí mismos.

Estaban muy orgullosos de sus logros. Lo compartieron con todos sus amigos, explicando una y otra vez cómo lo hacían a todos y cada uno de los miembros de la familia que se pasaban. El mayor estaba impactado y está haciendo su tesina de bachillerato internacional (un enorme proyecto de investigación) sobre la disrupción que crypto supone para el dinero fiat del gobierno».

Jack of Crypto

Los niños controlan su dinero

Jed Powers‏ tiene dos niños de 5 y 7 años y todos son mineros de Bitcoin. «Están entusiasmados de formar parte de un futuro positivo donde ellos controlan su propio dinero. Ya hablan de recibir BTC por hacer las tareas».

Domingo Guerra‏ le preguntó a su hija mayor, de cuatro años, qué quería para su cumpleaños, y ella, sin dudarlo dijo: «un bitcoin». Mientras tanto, Scott Walker‏ dice que sus dos hijas llevan en este mundo desde 2012, «y realmente desearían mantener las cifras de su paga original».

La descendencia de Cretinous también lo tiene claro: «Mis niños tienen ambos múltiples billeteras de papel y mi hija tiene una de escritorio. Conocen unos cuantos proyectos y me ven a mí trabajar duro en el mío propio».

Billa Coetsee‏ va más allá de la práctica y les muestra a sus retoños una perspectiva más amplia. «Simplemente enseñamos a nuestros niños los principios básicos del dinero y la economía: fiat, Monopoly, crypto, en todos se aplican los mismos principios. El dinero es una expresión de nuestra productividad y significa ejercitar poder adquisitivo. Se trata de responsabilidad y autonomía».

Los próximos pasos

Por si alguien no se había dado cuenta, los niños nos dan mil vueltas. ¿Qué será lo siguiente? Algunos lo tienen claro. Según Scott Sanderson, «el próximo paso es abonar sus pagas a través de un contrato inteligente en Ethereum donde mi mujer pueda comprobar desde su teléfono las tareas completadas y el contrato se lo pague a los niños. Mejor usar una moneda estable: son demasiado jóvenes para arruinarse con un criptomercado bajista».

En resumidas cuentas, las últimas incorporaciones a la familia han venido sin duda a ponernos a los mayores las pilas. La conversación dio mucho más de sí: si te interesa, puedes seguirla aquí. ¡Que empiecen a temblar los viejos oficios, pues ya han llegado los niños crypto!