Bitcoin recupera el espíritu de sus pioneros

Bitcoin recupera el espíritu de sus pioneros

30 septiembre, 2019 1 Por Igor Domsac

En el mundo del Bitcoin, la experiencia constituye el mejor escarmiento, y los pioneros no se dejan amedrentar fácilmente por el discurso que difunden los medios.

Algún día, la información en la blockchain será inmutable y la historia contará, de manera inexorable, todas las versiones de la verdad. Hoy, no resulta sencillo vislumbrar con claridad aquello que se oculta tras la densa cortina de humo que nubla, con intereses oscuros, el ilusorio escenario del mundo real.

Sin embargo, en el capítulo de Bitcoin, cada vez más veteranos, quienes llevamos en este mundo unos años, los primeros que arriesgamos nuestro esfuerzo para aprehender los profundos vericuetos de este dinero nuevo, ahora, desde hace un tiempo, lo vemos claro.

El rescate de Bitcoin

Craig Steven Wright, alias Satoshi Nakamoto, regresó del anonimato cuando a Bitcoin lo secuestraron. En realidad, nunca quiso hacerlo: las circunstancias le obligaron. La expansión de bulos, errores y noticias falsas sobre su creación le impulsaron a tomar medidas para rescatarlo.

Primero se bifurcó Bitcoin Cash y, tras la famosa «guerra de hash», nació Bitcoin SV, comprometido en restaurar el protocolo original y desarrollar sin límites todo su potencial.

«Vi lo que creé cuando empezó a convertirse en lo que despreciaba.

La comunidad crypto no está buscando a Satoshi; quieren un mito artificial que les permita creer que pueden tener un sistema anónimo de dinero y que pueden facilitar las cosas que los parlamentos buscan detener. No me querrían, ya que el sistema que creé no es anónimo y no se puede hacer que sea anónimo. La naturaleza de una “cadena de bloques” es un sistema que actúa como una barrera de evidencia inmutable y admisible que ata tanto al individuo como al sistema en el que existe».

Craig S. Wright

Los pioneros del Bitcoin

Gavin Andresen tomó el testigo de Satoshi, quedando a los mandos de la nave cuando Nakamoto desapareció. Ha colaborado con el proyecto desde sus inicios. Y nadie puede decir que no avisara desde el principio. La cuestión es: ¿nos hemos detenido a escuchar lo que dijo?

«Sigo creyendo que Craig Wright es, más allá de toda duda razonable en mi cabeza, Satoshi Nakamoto. […] Él firmó, en mi presencia, usando la clave privada del bloque uno, el primer bloque de Bitcoin minado, en un ordenador que estoy convencido de que no había sido manipulado, con un software que estoy convencido de que no había sido manipulado, un mensaje de mi elección. Y eso, para mí, selló el trato, convenciéndome de que tiene esa clave privada».

Gavin Andresen

Por su parte, Joseph Vaughn-Perling, otro de los ilustres pioneros, se ha especializado en seguridad, privacidad, manejo de identidad, forense, leyes y desarrollo de negocios. Líder del proyecto Bitcoin Specie y director general de New Liberty Dollar LLC, Joseph lleva casi treinta años trabajando en la industria de las telecomunicaciones y el procesamiento de datos, y fue uno de los usuarios más activos de Bitcoin en sus orígenes.

«Me gustaría que Craig Wright tuviera su privacidad. Él ya ha hecho más por nosotros de lo que le podemos pagar de vuelta, pero no es sólo eso. Me gustaría que pudiera hacer lo que quiera, sin interferencias. Todos estaríamos mejor cuando eso ocurra. […] Está siguiendo un camino equivocado, porque debe hacerlo. Lo está haciendo de la manera menos equivocada posible. Está en Meifumando. Es como tiene que ser. […] El mundo puede aprender mucho de lo que ha hecho y cómo lo ha hecho. Está mostrando lo que la criptografía hace y lo que no hace. Es una lección que el mundo necesita aprender antes de que la adopción masiva pueda ocurrir».

Joseph Vaughn Perling

El novelista y ensayista escocés Andrew O’Hagan escribió The Satoshi Affair, siete meses de investigación sobre las muchas vidas de Satoshi Nakamoto, donde desmenuza todos los acontecimientos que llevaron a Craig Wright a salir a la luz pública, y por qué hizo lo que hizo, y de la manera en que lo hizo.

«Al día siguiente, Craig me envió un correo electrónico. Enlazó con un artículo titulado “Las fuentes de las fuerzas de seguridad del Reino Unido insinúan la inminente detención de Craig Wright”. El artículo sugería que el padre de bitcoin podría ser responsable, en virtud de la Ley de Terrorismo, de las acciones de las personas que usaron bitcoin para comprar armas. Bajo el enlace, Wright había escrito una explicación: “Me retiro de los mil millones o voy a la cárcel. Nunca quise salir, pero si lo pruebo, me destruyen a mí y a mi familia. Soy la fuente de fondos terroristas como creador de bitcoin o soy un fraude para el mundo. Al menos un fraude puede ver a su familia. No hay nada que pueda hacer”».

Andrew O’Hagan

Bitcoin en español

Ramón Quesada constituye un peso pesado entre la comunidad de Bitcoin de habla hispana. Hace ya algunas décadas, se jugó la cárcel al exiliarse de Cuba con un billete de cien dólares escondido entre pecho y espalda. Hoy, ha echado raíces en la Comunidad Valenciana. Ramón, primer director del diario Cointelegraph en español, ha creado decenas de canales en Telegram, donde recoge evidencias, atando los cabos sueltos, para responder con contundencia cuando se reúnen juntos ignorancia y atrevimiento. Como buen enlazador de mundos, se dedica a tejer hilos y conectar puntos en la construcción del proyecto que últimamente absorbe su tiempo: el viaje de regreso al protocolo primigenio.

«La comunidad cripto, como cuarto poder del ecosistema, es un gigante dormido, inculto y desorganizado, pero cuando despierte, se cultive y organice, será la verdadera revolución».

Ramón Quesada

Otro de los pioneros en España fue Pedro Serrano, ingeniero técnico de sistemas, un joven superdotado con amplios conocimientos en diversas tecnologías, quien comenzó a minar bitcoins cuando su precio superó la barrera del dólar. «Intenté buscar la tecnología real, dejarme de precios, de manipulaciones del mercado, porque al final hay muchísima especulación. BSV me ha atraído por eso, porque veo que hay más innovación y hay más interés en entender los problemas, qué estamos haciendo mal, y buscar una solución», reconocía Pedro recientemente en una entrevista con Ramón.

Yo mismo adquirí bitcoins por vez primera en el año 2012, al precio de treinta euros la unidad. Participé como comprador en Silk Road. Y perdí casi todo en 2014, cuando quebró Mt. Gox. Luego me tiré varios años construyendo mi casa en una isla canaria, prácticamente alejado del mundo virtual. Hasta que decidí volver a investigar para descubrir lo que había por detrás. He recorrido numerosas blockchains en busca de soluciones eficientes, y Bitcoin SV ha sido el proyecto que, entre tanto humo, me hizo recuperar la ilusión por el presente.

Los pioneros conocen el juego

Si nos detenemos a investigarla, la lista de pioneros que conocen la historia real (y no se dejan manipular) es cada vez más larga: Jon Matonis, Ian Grigg, Michael Hudson, Calvin Ayre, Ryan X. Charles… No hay más que empezar a indagar para darse cuenta de que hay algo que no cuadra en el discurso oficial.

«He estudiado cada pieza de material escrito por el doctor Craig Wright. He escuchado sus charlas y presentaciones. Me senté frente al hombre y le pregunté sobre las complejidades de Bitcoin. Y así, después de años de investigación exhaustiva —basada en hechos y no en opiniones emocionales— estoy más que seguro de que hay pruebas más que suficientes para asegurar que el doctor Craig Wright es Satoshi Nakamoto».

Michael Hudson

Craig Wright ha entendido Bitcoin mejor que el resto, y la mejor evidencia de ello es la magnitud de su proyecto: Bitcoin SV, en menos de un año, ya ha conseguido situarse tecnológicamente a años luz de sus competidoras en el mercado. Y esa es su mejor «prueba de trabajo». Desde luego, si queremos predecir el futuro, antes tendremos que conocer el pasado. Y, para ello, la experiencia de los pioneros constituye el mejor legado. Eso no quita que aún podamos ser los primeros. Como dice Ramón, «si alguna vez quisiste ser pionero en algo, ¡¡¡ahora puedes ser pionero de la Metanet!!!».

«Sin embargo, os guste o no, voy a acudir a los tribunales este año, y os guste o no, no tengo elección. Hice todo lo que pude para ocultar y suprimir información sobre el desarrollo de Bitcoin y mucho más, pero en los próximos 12 a 18 meses, no quedarán muchos secretos sobre el inicio del sistema. En cierto modo, me entristece.

Confía en mí, no me detendrá».

Craig S. Wright

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