Assange, periodismo y libertad de expresión

Assange, periodismo y libertad de expresión

12 abril, 2019 0 Por Igor Domsac

La detención de Julian Assange supone un ataque contra los derechos de los periodistas en todo el mundo. Una agresión a la verdad. Una patada a la democracia. Como comunicadores, no podemos quedarnos callados ante este tremendo perjurio, ni seguir lamiendo el culo a los políticos de turno. Cuando el periodismo se alía con el poder, la profesión al completo pierde su razón de ser.

«Sólo por dos razones se aplaude el discurso de un político: porque se es cómplice de su saqueo, o porque se es un idiota».

Mayo Von Höltz

El fundador de WikiLeaks, que llevaba desde 2012 recluido en la embajada de Ecuador en Londres, ha perdido su asilo político y podría ser extraditado a Estados Unidos por la publicación de documentos gubernamentales sobre las guerras en Irak y Afganistán.

WikiLeaks vigila al vigilante

Lanzado en 2006, WikiLeaks constituye un nuevo tipo de medio de comunicación, alimentado por el poder de Internet y la democratización de la información, donde se exponen a la luz pública la corrupción y el juego sucio de los gobiernos del mundo.

La entidad se especializa en el análisis y la publicación de grandes conjuntos de datos de material oficial censurado o restringido que incluye guerra, espionaje y corrupción. Hasta la fecha, ha publicado más de diez millones de documentos y análisis. Desvelar lo que los gobiernos quieren que permanezca oculto es el oficio que deberían ejercer los periodistas y reporteros de nuestro mundo. Pero vivimos en un mundo al que han dado la vuelta, donde los criminales gobiernan y a los héroes se les encarcela.

«WikiLeaks es una biblioteca gigante de los documentos más perseguidos del mundo. Damos asilo a estos documentos, los analizamos, los promovemos y obtenemos más».

Julian Assange

El secreto de Julian Assange

Tal vez ahora se revele, entonces, el contenido del archivo «insurance.aes256», que puede contener importantes secretos en caso de que le ocurra algo a Julian. El archivo, que se puede descargar por torrent, pesa 1,4 gigabytes y está codificado con AES256, el sistema de encriptación más avanzado. Lo que sí parece cierto es que WikiLeaks ha liberado numerosos archivos con información clasificada de todos los países mundo.

«El mundo está conectado por redes de poder en gran medida inexplicables que abarcan industrias y países, partidos políticos, corporaciones e instituciones. WikiLeaks los ilumina revelando no sólo incidentes individuales, sino información sobre estructuras enteras de poder».

Sarah Harrison (WikiLeaks)

Un ejemplo de periodismo

WikiLeaks ejerce el papel que deberían interpretar los medios si no se hubieran vendido: vigilar a los poderosos, cuestionar el poder, defender al pueblo frente a los tejemanejes del poder político. Julian Assange, en lugar de encarcelado, debería ser condecorado. Y enseñar sus métodos en las escuelas, aprender de su heroísmo, y colgar su retrato en las facultades de Periodismo.

A lo largo de su trayectoria, Julian ha ganado decenas de premios periodísticos. Ha sido nominado para el Premio Nobel de la Paz todos los años desde 2010. Pero los poderosos se han comprometido en un esfuerzo para deshumanizarlo, deslegitimarlo y encarcelarlo. Ahora, quienes defendemos la búsqueda de la verdad no podemos quedarnos callados. Y seguiremos insistiendo hasta liberarlo. ¿No ha sido suficiente privarlo de libertad durante siete años?

«Si eres una estrella de los medios de comunicación de Estados Unidos que ha pasado dos años afirmando estar muy preocupado por la libertad de prensa debido a los agresivos tweets de Trump sobre tus amigos, pero no levantas la voz en protesta por este grave ataque a la libertad de prensa, mírate bien en el espejo».

Glenn Greenwald

La acusación trata de criminalizar lo que los periodistas tienen la obligación ética de hacer: tomar medidas para ayudar a sus fuentes a mantener su anonimato. Por ello, representa una grave amenaza para la libertad de prensa.

Reacciones ante la detención de Assange

Las reacciones ante la injusticia no se han hecho esperar. La dirección de Wikileaks para donaciones en BTC ha recibido en unas horas más de la mitad de lo que había recaudado en el último año. Por su parte, Anonymous ha publicado un mensaje en el que advierte de una «revolución generalizada» ante el arresto de Assange:

«Desde la CIA y el presidente de EE UU hasta los oficiales que sacaron a Assange de la Embajada para su arresto se han expuesto a sí mismos como enemigos del pueblo y es hora de que Anonymous actúe en consecuencia».

Anonymous

En definitiva, la acusación trata de juzgar a Assange no con actividades periodísticas sino con piratería criminal. Sin embargo, se trata de un pretexto muy poco elaborado para procesar a Assange por publicar los documentos secretos del gobierno estadounidense y fingir que se trata de algo más. Se están señalando como delitos acciones que los periodistas realizan habitualmente con sus fuentes y, por lo tanto, constituyen un intento peligroso de criminalizar el periodismo de investigación.

«De nada ha servido que una resolución de la ONU considerara ilegal la detención, porque si nada sirvió para detener la maquinaria de la venganza norteamericana cuando esta se dirigió hacia Irak o Afganistán, hacia dos pueblos a los que han reducido casi a cenizas, era casi imposible que la apisonadora se detenga ante un solo hombre. Y el imposible pareció factible durante años. Pero si millones de muertos y desplazados y dos países sin futuro como los mencionados no fueron obstáculo para el apetito de EE UU, Assange tampoco podría. Y la ONU es, como la democracia, como la Europa de los Derechos Humanos, otra de las grandes damnificadas».

Luis Gonzalo Segura

Blockchain frente a la censura

La tecnología blockchain podría suponer la solución que lleva años pidiendo a gritos el mundo del periodismo. Las nuevas plataformas descentralizadas aseguran la privacidad de los periodistas y eluden la censura, distribuyendo los ingresos de manera más justa para los creadores de contenido.

Es el caso de Civil, un protocolo descentralizado de comunicaciones para periodistas y ciudadanos, o PUBLIQ, una plataforma de publicación de contenidos que nos muestra cómo será el futuro de los medios de comunicación. Otro ejemplo de por dónde irán los tiros es el portal holandés Publicism, una plataforma blockchain para eludir la censura.

Sea como fuere, de momento lo que sí puede hacerse es firmar la petición para que Donald Trump perdone a Julian Assange, garantizando así su compromiso con la libertad de expresión. Gracias, Julian, por servir de ejemplo. ¡Salud y fuerza, compañero!

Julian Assange fundador Wikileaks