Altcoins: ¿cuáles son las criptomonedas alternativas más usadas?

Altcoins: ¿cuáles son las criptomonedas alternativas más usadas?

12 enero, 2018 0 Por Alter Consciens

¿Cuáles son las principales altcoins en la actualidad? Las criptomonedas son mucho más que una divisa virtual, y han llegado para quedarse. Su creciente auge y las innovaciones que aporta su tecnología nos muestran cada vez con mayor claridad cuál será el futuro de las finanzas.

¿Qué son las altcoins?

Las altcoins son las monedas virtuales alternativas al Bitcoin. Muchas derivan de su código fuente como ramificaciones o bifurcaciones. Sin embargo, algunas muestran notables características que las diferencian de la criptomoneda creada por Satoshi Nakamoto.

Si te planteas ganar dinero con criptomonedas, es importante que antes averigües cierta información sobre algunas de las principales altcoins disponibles en el mercado. De este modo, podrás encontrar aquellas que te puedan resultar más interesantes a la hora de invertir.

Casi dos mil criptomonedas

Actualmente, hay cerca de 2.000 criptomonedas listadas en CoinMarketCap. Aunque el principal referente es, sin duda, Bitcoin, existen alternativas con diferencias técnicas esenciales. Si estás buscando las mejores opciones para invertir en criptomonedas, infórmate y elige aquellas altcoins que creas que pueden funcionar mejor según tus objetivos.

Si decides invertir, recuerda que se trata de activos financieros de alto riesgo, por lo que debes investigar bien dónde vas a meter tu dinero. Aparte, invierte sólo lo que te puedas permitir perder y tómatelo como un juego. Tú y sólo tú eres el responsable de tu dinero. Aquí no ofrecemos consejos financieros ni nos responsabilizamos de las ganancias o pérdidas que generen tus propias decisiones. Eso sí, recuerda que se trata de una carrera de largo recorrido. Así pues, no conviene asustarse ni entrar en pánico ante las volátiles fluctuaciones del mercado.

Ethereum (ETH)

Es una plataforma open source, que cuenta con una criptomoneda llamada Ether. Ésta se puede intercambiar entre cuentas diferentes y se utiliza para compensar a los nodos participantes por los cálculos realizados. Ethereum fue una propuesta de Vitalik Buterin, hasta entonces desarrollador de Bitcoin. El desarrollo de la misma se logró gracias a una campaña de financiación colectiva que se realizó entre julio y agosto de 2014. La plataforma se creó definitivamente el 30 de julio de 2015.

El propósito inicial del proyecto es descentralizar la red. Para ello, se introducen cuatro componentes como parte de la hoja de ruta de su Web 3.0. Estos componentes son: publicación de contenido estático, mensajes dinámicos, transacciones confiables y una interfaz de usuario integrada y funcional. Los componentes están diseñados para reemplazar algunos aspectos de la experiencia web, pero de una manera completamente descentralizada.

Comparación entre Bitcoin y Ether

Mientras que Bitcoin tiene un número de monedas limitado a 21 millones de unidades, en Ethereum no hay límite.

Ambas monedas funcionan mediante tecnología blockchain. La plataforma Ethereum describe la suya como blockchain 2.0, pues su robustez y versatilidad le permite ser usada para crear nuevas aplicaciones descentralizadas.

En cuanto a los algoritmos de encriptación empleados, Bitcoin usa el algoritmo SHA-256d y Ethereum usa Ethash.

Entre las diferencias que presenta Ethereum frente a Bitcoin, está el tiempo que tarda el sistema en incorporar un nuevo bloque a la cadena. Mientras en Bitcoin se produce un nuevo bloque cada diez minutos, en Ethereum tiene lugar cada 16 segundos.

Después de una bifurcación de la cadena de bloques en julio de 2016, hay dos líneas de Ethereum activas: Ethereum y Ethereum Classic. Esta última es una opción interesante, si no te convence Ethereum, pues es la que ha mantenido su espíritu original.

Monero (XMR)

Una de las altcoins más interesantes es Monero, una criptomoneda de código abierto creada en abril de 2014. Se centra en la privacidad y la descentralización, y se ejecuta en Windows, MacOS, Linux, Android y FreeBSD. Al igual que Bitcoin, Monero usa un libro público para registrar transacciones, y las unidades nuevas se crean a través de un proceso llamado minería.

Monero tiene como objetivo mejorar el diseño de la criptomoneda existente al oscurecer el remitente, el destinatario y la cantidad en cada transacción realizada. Además, permite que el proceso de minería resulte más igualitario.

El enfoque en la privacidad ha atraído el uso ilícito por parte de personas interesadas en evadir la aplicación de la ley. El proceso de minería igualitaria hizo viable la distribución del esfuerzo de minería. Esto abrió nuevas vías de financiación tanto para los editores en línea legítimos como para los ciberdelincuentes, que incorporan encubiertamente el código minero en sitios web y aplicaciones.

Altcoins anónimas

A diferencia de muchas criptomonedas derivadas de Bitcoin, Monero se basa en el algoritmo CryptoNight, que proviene del protocolo CryptoNote. Así pues, posee diferencias algorítmicas significativas relacionadas con la ofuscación de la cadena de bloques.

Al proporcionar un alto nivel de privacidad, Monero es fungible, lo que significa que cada unidad de la moneda puede ser sustituida por otra unidad. Esto hace que Monero sea diferente de las criptomonedas de libro mayor público como Bitcoin, donde las direcciones con monedas previamente asociadas a actividades no deseadas pueden ser incluidas en la lista negra y otros usuarios pueden rechazar sus monedas.

Las firmas de anillo mezclan la dirección del gastador con muchas otras. Esto hace que sea exponencialmente más difícil establecer un vínculo entre cada transacción posterior. Además, las «direcciones sigilosas» generadas para cada transacción consiguen que sea imposible descubrir la dirección de destino real de una transacción. Esta información sólo la conocen el remitente y el receptor. Finalmente, el mecanismo de «transacciones confidenciales en anillo» oculta la cantidad transferida.

Monero está diseñado para ser resistente a la minería de circuitos integrados de aplicación específica (ASICs), que se usan comúnmente para extraer otras criptomonedas como Bitcoin. Así pues, esta criptomoneda se puede minar de manera bastante eficiente en hardware de consumo como x86, x86-64, ARM y GPU.

Litecoin (LTC)

Litecoin fue una de las primeras altcoins. Sustentada por la red P2P, se trata un proyecto de software de código abierto publicado bajo la licencia MIT. Inspirada en Bitcoin, resulta también prácticamente idéntica en su aspecto técnico​ a la primera criptomoneda.

La creación y transferencia de Litecoin se basa en un protocolo criptográfico de código abierto que no es administrado por ninguna autoridad central.​ Pensada para servir como una moneda electrónica alternativa a Bitcoin, cuenta sin embargo con tres diferencias principales:​

  1. La red Litecoin realiza el procesamiento de un bloque cada 2,5 minutos en vez de cada diez minutos, lo cual permite una confirmación más rápida de las transacciones. ​
  2. Litecoin creará aproximadamente cuatro veces más unidades que Bitcoin, o cerca de 84 millones de Litecoins. ​
  3. Utiliza la función scrypt en su algoritmo de prueba de trabajo: una función secuencial de memoria dura concebida por primera vez por Colin Percival, lo cual facilita la minería, ya que no necesita equipamiento sofisticado como en el caso de Bitcoin. ​Al igual que en Bitcoin, cada Litecoin se fracciona en 100.000.000 unidades más pequeñas, definidas por ocho decimales.

Por último, la minería de Bitcoin requiere un gran poder de cómputo. Esto implica altos costes para quienes se dedican a esta tarea. El algoritmo creado para Litecoin permite que casi cualquier ordenador de gama media pueda realizar minería. Para minar Litecoin no hay necesidad de realizar grandes inversiones en hardware.

Ripple (XRP)

Es un proyecto basado en el software libre que persigue el desarrollo de un sistema de crédito basado en el paradigma de compañero a compañero. Cada nodo de Ripple funciona como un sistema de cambio local. De esta manera, todo el sistema forma un banco mutualista descentralizado.

Llevado al extremo, la red Ripple es un servicio de red social distribuido. Se basa en el honor y en la confianza entre las personas existentes en las redes sociales del mundo real. De esta manera, el capital financiero se sustenta en el capital social. Una versión reducida de la red Ripple consistiría en una extensión del sistema bancario existente. En este sistema se establecen rutas de pago alternativas que no pasarían por un banco central.

Ripple surgió para servir como intermediario en toda transacción de unidades de valor. Así, está diseñado para conectar diferentes sistemas de pago. Ripple se dirige principalmente al cambio de divisas, un aspecto que no contempla Bitcoin. Para hacerlo, el usuario debe pagar una pequeña tarifa en XRP (el token nativo de Ripple).

Dash (DASH)

Se trata de una de las altcoins de mayor adopción en el mundo. Anteriormente conocida como Darkcoin y XCoin, es una criptomoneda P2P de código abierto que ofrece las mismas características que Bitcoin. Además, tiene funcionalidades avanzadas, que incluyen transacciones instantáneas (InstantSend),​ transacciones privadas (PrivateSend),​ y gobernanza descentralizada (DGBB).

El sistema de gobernanza y financiación descentralizadas hace de Dash la primera organización autónoma descentralizada. Dash incrementa el anonimato de quienes participan en la red y mejora la velocidad de las transacciones usando una arquitectura de dos niveles para impulsar su red.

El primer nivel consiste en mineros que aseguran la red y registran las transacciones en la blockchain. El segundo nivel consiste en masternodos, que posibilitan las características avanzadas de Dash.

IOTA (MIOTA)

Es una tecnología de contabilidad distribuida de código abierto. Se centra en permitir el intercambio de información y valor entre máquinas en el Internet de cosas. En vez de la blockchain, utiliza una tecnología llamada tangle («enredo»), basada en el modelo del grafo acíclico dirigido (DAG).

Las transacciones de IOTA no tienen comisiones y sus tiempos de confirmación son rápidos. Además, el número de transacciones que el sistema puede manejar simultáneamente es prácticamente ilimitado. Fue fundada en 2015 por David Sønstebø, Sergey Ivancheglo, Dominik Schiener y Serguei Popov.

El desarrollo y la supervisión de su tecnología corre a cargo de la Fundación IOTA, una organización sin ánimo de lucro situada en Alemania. IOTA ha establecido acuerdos de colaboración con Volkswagen e Innogy para desarrollar CarPass. Se trata de un proyecto que permite la realización de auditorías, la creación de identidades digitales y el establecimiento de redes de recarga para coches.

También han creado, junto a Deutsche Telekom, Microsoft, Fujitsu, Samsung y otras compañías, un mercado de datos​. Asimismo, la Fundación IOTA aparece como miembro fundador de la Trusted IOT Alliance. Ésta incluye compañías como Bosch, Consensys, USbank, y Cisco.

En diciembre de 2017 la capitalización de IOTA alcanzó los 13 mil millones de dólares, convirtiéndose así en la cuarta criptomoneda más grande en circulación.