Crypto: cíframe despacio, que tengo prisa

Crypto: cíframe despacio, que tengo prisa

Criptomonedas y tokens Opinión
20 enero, 2019 por Igor Domsac
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En el mundo de las criptomonedas, la prisa no suele ser buena consejera. Así nos lo demuestran los recientes acontecimientos con Ethereum y Grin.
prisa

«El que camina a grandes zancadas no irá muy lejos».

Tao te ching

En las grandes ciudades, y en las redes sociales, se respira inmediatez, se contagia la ansiedad, compitiendo entre nosotros por ser ya, y ahora mismo, de inmediato, los primeros en llegar. ¡Ipso facto! ¿Y a dónde vamos? ¡Qué más da! En el sector de las criptomonedas, nadie quiere perder la carrera. La hoja de ruta dirige la orquesta con su batuta, y el calendario no espera, ni vuelve nunca.

Sin embargo, las prisas, en general, no resultan buenas consejeras. Y si no que se lo pregunten a los incautos borricos que entraron a trompicones en crypto buscando de un día para otro hacerse ricos, y que, lógicamente, salieron escocidos. O al que en 2010 pagó 10.000 BTC (equivalentes hoy a 32 millones de euros) por un par de pizzas. ¿Y si no hubiera tenido prisa? Antes que llegar, lo importante es respirar, disfrutar del trayecto, sin querer alcanzar la meta en el primer intento. Ésas no son ya las reglas del nuevo juego.

Un agujero en Ethereum

Ethereum tenía planeado bifurcarse hacia Constantinopla, pero imprevistos de última hora han aplazado al menos hasta finales del mes que viene dicha maniobra. Horas antes del lanzamiento, se descubrió una vulnerabilidad crítica en el código: un agujero por donde podría escaparse el dinero.

La firma de auditoría de contratos inteligentes ChainSecurity señaló el martes que la propuesta de mejora de Ethereum (EIP) 1283, si se implementara, podría proporcionar a los atacantes una laguna en el código que les permitiría robar fondos de los usuarios. Así pues, los desarrolladores de Ethereum acordaron retrasar la bifurcación, al menos temporalmente, mientras evalúan el problema.

La bifurcación tendrá lugar en el bloque 7.280.000, que se estima que ocurrirá el 27 de febrero. Sin embargo, la fecha puede variar debido a la bomba de dificultad. El protocolo actualizado no incluirá EIP-1283, que podría ser añadida en la próxima actualización. También se retirará de las testnets que ya han activado Constantinopla.

El batacazo de Grin

Quien sí se ha dejado llevar por las prisas, y se ha tirado a la piscina, sin agua, ni salvavidas, ha sido Grin, el esperado lanzamiento que se produjo el 15 de enero. Basada, al igual que Beam, en el algoritmo Mimblewimble, Grin es una blockchain enfocada en la privacidad y la escalabilidad, que permite revelar información de forma selecta y agrega mecanismos de privacidad como CoinJoin y Blinding Factors.

Su blockchain es de código abierto y posee un equipo de desarrolladores anónimos, con gobernabilidad comunitaria, a diferencia de Beam, que es un proyecto corporativo.

Pues bien, el patinazo ha resultado espectacular: en sólo cuatro días de vida, Grin ya ha perdido casi un 99% de su valor inicial: salió a la venta inicialmente en 256 dólares y en el momento de escribir esta publicación ha caído hasta los 2,69 $. Además, acumulan errores en su Github para parar un camión.




Grin incorpora en su estructura un sistema dual de prueba de trabajo basado en el algoritmo Cuckoo Cycle, que puede ser utilizado por los mineros de GPU y ASIC. Al principio, el 90% de los bloques se extraerá a través del algoritmo resistente a ASIC.

Al pasar por alto las cantidades y las direcciones, Grin requiere menos almacenamiento que otras criptomonedas. En lugar de direcciones, dos carteras deben conectarse entre sí fuera de la cadena, y no se envía a la blockchain hasta que no se ha completado la transacción.

Grin, a simple vista, tenía muy buena pinta: anónima, rápida y colaborativa, pero de momento, le pudieron las prisas. Ahora nos tocará esperar, a ver si cicatrizan las heridas, los desarrolladores se ponen las pilas y la moneda resucita.

El arte de la paciencia

En definitiva, si desarrollas en el criptoespacio, recuerda la premisa: «cíframe despacio, que tengo prisa». Tenemos prisa por la adopción masiva, por ver a la blockchain funcionando en todos los aparatos. Pero no queremos que la velocidad y la premura nos conduzcan al fracaso. Como decía Og Mandino en El vendedor más grande del mundo, «hay que practicar el arte de la paciencia, porque en la naturaleza nada se hace apresuradamente».  Y ningún imperio se construyó en dos días.

«La rapidez, que es una virtud, engendra un vicio, que es la prisa».

Gregorio Marañón

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