Viaje a las entrañas de Silk Road (4/6)

Viaje a las entrañas de Silk Road (4/6)

Blockchain Criptomundo
4 diciembre, 2018 por Alter Consciens
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¿Hubo un solo Pirata Roberts? Ross Ulbricht ha sido condenado a doble cadena perpetua por escribir un código informático que permitía la realización de transacciones consensuadas entre usuarios. Más de cien mil personas han firmado ya solicitando su liberación. Aquí traemos la cuarta entrega de la serie de artículos donde se desvelan todos los pormenores
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¿Hubo un solo Pirata Roberts? Ross Ulbricht ha sido condenado a doble cadena perpetua por escribir un código informático que permitía la realización de transacciones consensuadas entre usuarios. Más de cien mil personas han firmado ya solicitando su liberación. Aquí traemos la cuarta entrega de la serie de artículos donde se desvelan todos los pormenores de la investigación.

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El encubrimiento

«Es obvio que el gobierno está más interesado en proteger su condena injustamente obtenida al señor Ulbricht que en investigar de manera completa o efectiva la conducta indebida de sus agentes corruptos. Ésta es una parodia continua de la justicia» (Joshua Dratel, abogado de defensa penal).

Una vez que Ross fue arrestado y que se incautó la página web de Silk Road, Force y Bridges se encontraban bajo presión. Si se descubriera que vendieron información privilegiada al Pirata Roberts, que lo extorsionaron y amenazaron, que irrumpieron en el sitio a través de las cuentas de Green y que usaron ese acceso para robar fondos, ambos serían enviados a prisión.

En abril de 2014, Force comenzó a usar Tor para conectarse a Bitstamp, una casa de cambio de Bitcoin similar a Mt. Gox. Como parte de sus procedimientos de prevención de fraude y robo, Bitstamp preguntó por qué estaba usando Tor para acceder a su sitio. «Utilizo Tor para la privacidad», les dijo Force. «No quiero que la NSA me mire por encima del hombro :)». A la gerencia de Bitstamp le pareció «extraña» la respuesta de Force y congeló su cuenta de inmediato. Unos días después, Force recibió ayuda de Bridges, quien convenció a Bitstamp para descongelar la cuenta de Force, permitiéndole hacer transferencias adicionales. Force envió un correo electrónico a Bitstamp y les pidió que eliminaran «todo el historial de transacciones asociado con su cuenta», pero ya era demasiado tarde. La asistente del fiscal general de California, Kathryn Haun, abrió una investigación oficial sobre Force y Bridges ese mismo día.

A principios de mayo, Force renunció a la DEA y rápidamente comenzó a esconder el dinero que había conseguido mediante la extorsión y el robo. Transfirió «235.000 $ a una cuenta extraterritorial en Panamá» sólo unos días «después de enterarse de la investigación del gobierno». A finales de mayo, consiguió representación legal y asistió a una entrevista oficial en la que fue interrogado por Haun. Bridges también fue entrevistado con su abogado y un «superior de alto nivel del Servicio Secreto de EE UU» en múltiples ocasiones. Bridges y Force «engañaron y mintieron intencionadamente» a Haun sobre la relación entre ellos y su involucración con el Pirata Roberts, Silk Road y Bitcoin.

La corrupción amenazaba el caso de Bharara y Turner contra Ross. Si un jurado conociera el alcance de la participación de Force y Bridges en socavar y corromper la investigación, albergaría serias dudas sobre su versión de los eventos. En última instancia, Turner reveló a la defensa que Force se encontraba bajo investigación, pero argumentó ante la jueza Forrest que no se le haría ninguna mención al jurado. La divulgación de Turner fue «funcionalmente lo mismo que ninguna divulgación» porque Ross y Dratel no pudieron usarla en el juicio.

Lo que resulta aún más indignante es que Turner ocultó la participación de Bridges por completo ante la jueza Forrest y ante Dratel. Ellos no sabían que él existía. Al alertar a Karpeles de que el «gobierno de EE UU lo tenía en su radar» y haberse infiltrado en Silk Road, Bridges estaba aparentemente demasiado vinculado a Karpeles para que Turner se arriesgara a revelar su corrupción, aunque la ley le exigía que revelara algo que pudiera resultar útil para Ross.




El 15 de diciembre de 2014, unas pocas semanas antes de que comenzara el juicio, la jueza Forrest celebró una audiencia para llegar al fondo de este asunto. Sin embargo, ella lo aisló del público. No se permitió a los reporteros observar, y se prohibió la asistencia de la familia de Ross. En la audiencia, a Turner se le unió su abogado adjunto, Timothy Howard. Argumentaron que la investigación sobre la corrupción de Force debía mantenerse en secreto. Si Force descubriera que era sospechoso, podría huir, esconder dinero o destruir pruebas. Por supuesto, Force ya tenía conocimiento desde ocho meses antes de que Haun lo tenía bajo investigación y Turner lo sabía. La única razón para «mantener el secreto era privar a Ross del uso de la información».

«El gobierno engañó al tribunal», dijo Dratel más tarde en una conferencia de prensa. Los agentes sabían exactamente para qué estaban investigando, por lo que la idea de que mantenerlo en secreto era esencial para la investigación, o incluso útil para la investigación, simplemente no era cierta».

Ésta no fue la única falsedad que Turner presentó ante el tribunal. La jueza Forrest también le preguntó cuán profundamente había penetrado Force en Silk Road cuando él y Bridges se hicieron cargo de la cuenta de administrador de Green.

«¿Podría haber fingido ser otra persona?», preguntó la jueza.

«No, no puedes hacer eso, no», respondió Turner.

Pero eso es exactamente lo que sucedió. Bridges se había hecho cargo de las cuentas de los proveedores, convirtiéndose efectivamente en ellos en línea, todo mientras fingía ser Green.

«No recibió privilegios administrativos de root. No tenía privilegios para hacer nada en el sitio», continuó diciendo Howard.

«¿Cuál era la lista de lo que Green podía hacer?», preguntó ella después.

«Tenía la capacidad de restablecer contraseñas… y números PIN».

«Y si podía restablecer las contraseñas y los números PIN, ¿podría haber utilizado sus cuentas?, ¿podría haber restablecido cualquier… contraseña?».

«Eso es algo que tendríamos que confirmar y analizar», dijo Howard con ambigüedad.

Por supuesto, si Force podía restablecer las contraseñas y los PIN, podía hacerse cargo de las cuentas (como hizo con los proveedores a los que robó). De hecho, con los privilegios de «administrador» de Green, Force «podía haber restablecido el PIN en la cuenta del Pirata Roberts y usurpado su control», incluso «sin que el Pirata Roberts perdiera el acceso». Podía haber «cambiado cualquier cosa en la base de datos de Silk Road, incluidos los mensajes de texto en el Foro o el Mercado, «todo sin que el gobierno tuviera conocimiento de lo que él hizo en realidad».

Turner estaba decidido a evitar que esta información saliera de la audiencia o fuera discutida ante el jurado. Le dijo a la juez Forrest mentiras «deliberadas y calculadas» y ella finalmente falló a favor del gobierno.

«Esto es táctico en este punto», estalló Dratel. «Está diseñado para evitar que usemos esta información en el juicio que llegará en tres semanas, para que puedan publicarla dos meses más tarde cuando acusen a este tipo, y tenemos prohibido usarlo en la defensa… Es simplemente una violación».

De hecho, sólo siete semanas después del juicio de Ross, se acusó a Force y Bridges y se reveló públicamente su actividad corrupta en el sitio de Silk Road. Dratel pidió que el juicio fuera postergado «hasta que el gobierno haya completado su… investigación de Force», lo que anularía la intención de Turner de mantener a Force fuera del juicio de Ross. La jueza Forrest negó eso también.

Destripando a la defensa

«El juicio se llevó a cabo de una manera aparentemente diseñada para asegurar un veredicto de culpabilidad. Algunas de las decisiones de la jueza fueron desconcertantes para cualquier observador neutral» (Robert Murphy, miembro principal del Instituto Ludwig von Mises).

Un par de meses antes de que comenzara el juicio, Schumer condenó públicamente a Ross en una carta abierta al fiscal general de EE UU, Eric Holder, y lo puso en la mente de posibles jurados de Nueva York. «Silk Road fue cerrada por el FBI», escribió, «y me complace que el DOJ esté procesando a su operador y lo responsabilice». Esto ocurrió a pesar del principio fundacional de nuestro sistema de justicia de que un acusado es inocente hasta que se pruebe su culpabilidad.

La jueza Forrest influyó aún más en los jurados, antes del juicio, al anonimizarlos: ocultando sus nombres al público y a Ross. Ésta es una medida rara y extrema que comunica a los jurados que deben estar protegidos de un acusado peligroso. En consecuencia, tienen prejuicios contra él incluso antes de entrar en la sala de audiencias. Por ley, la jueza puede tomar esta decisión sólo después de que ella «considere los argumentos del abogado», ofrezca a los jurados una «explicación que no muestre al acusado bajo una luz desfavorable», y haga que su fallo sea oficial. La jueza Forrest no hizo nada de esto y de manera activa «ocultó al público y a Ross el hecho de que se había elegido un jurado anónimo».

Luego, con el jurado seleccionado, la jueza fue más lejos e intervino en nombre del gobierno, y les dijo a los jurados que «todas las pruebas que van a necesitar para emitir un veredicto serán recibidas como prueba en este juicio». Por supuesto, «sólo hay una parte con la carga de la prueba en el juicio, y ése es el gobierno». Entonces, cuando la jueza «le dijo al jurado que recibiría todas las pruebas que necesitaban, ella avalaba la fuerza y suficiencia de las pruebas presentadas por el gobierno».

Mientras tanto, los manifestantes comenzaron a manifestarse fuera del juzgado, llevando carteles que decían «¿Vida para un sitio web?», «El alojamiento web no es un delito» y otros eslóganes. Estas personas también distribuyeron folletos informando a los jurados de sus derechos, responsabilidades y autoridad. La jueza Forrest se opuso a esto y amenazó con secuestrar al jurado e implementar «procedimientos adicionales» a menos que los manifestantes desistieran a la mañana siguiente. Dratel argumentó que esto perjudicaría a Ross porque enviaría a los jurados el mensaje de que Ross suponía un peligro para ellos. También argumentó que Ross no tenía control sobre los ciudadanos que ejercían su derecho a la libertad de expresión. Sin embargo, la jueza no cedió y, no queriendo hacerle daño a Ross, los manifestantes se disolvieron a regañadientes.

Cuando comenzó el juicio, Howard presentó el caso del gobierno ante el jurado para abrir los argumentos. Tuvo que convencerlos de que Ross no sólo había creado Silk Road, sino que lo operaba continuamente hasta que finalmente fue derribado dos años y medio después. Ross tenía que ser la única persona detrás de las cuentas del Pirata Roberts y responsable de todos los medicamentos y otros artículos de contrabando vendidos en el sitio. Howard también tuvo que convencer al jurado de que todos los archivos de Silk Road que aparecían en el ordenador portátil de Ross eran suyos, que no habían sido manipulados ni plantados allí.

Las reglas de la ley penal requieren que el gobierno proporcione cierta información al acusado antes de que comience el juicio, como notas y comunicaciones que los testigos del gobierno habían hecho durante el curso de su investigación. Menos de dos semanas antes de que comenzara el juicio, Turner entregó a Ross y a Dratel 5.000 páginas de registros pertenecientes solo a Der-Yeghiayan. Enterrado en esta montaña de material estaba el primer vistazo de la defensa en la investigación de Karpeles por parte de Der-Yeghiayan y de cómo McFarland y el resto de la oficina de Baltimore lo habían socavado y permitido que Karpeles se escapara.

Durante el interrogatorio, Dratel trajo a Karpeles y comenzó a explorar cómo Der-Yeghiayan lo había atacado:

«Querías saber qué estaba pasando con Baltimore», le dijo a Der-Yeghiayan. «Querías saber qué estaba pasando con la reunión con los abogados de Karpeles, ¿querías saber qué estaba ocurriendo allí porque tenías tu propia investigación paralela e independiente de lo que estaba sucediendo, la cual sería completamente eliminada por lo que Baltimore estaba haciendo?».

«Sí», respondió Der-Yeghiayan. «Y tuvimos acuerdos verbales con los abogados en ese distrito también sobre eso».

«Y así, en el curso de esto y en la búsqueda de su investigación, ¿sabía que los abogados de Karpeles le hicieron esa oferta al gobierno?», preguntó Dratel a continuación.

Pero antes de que pudiera aclarar ante el jurado que Karpeles le había ofrecido a otra persona que fuera su objetivo como Pirata Roberts en lugar de él mismo, antes de que pudiera preguntar cuál era su nombre, o si ese nombre era Ross Ulbricht, Turner saltó y comenzó a objetar repetidamente. En lugar de seguir el protocolo habitual y llamar a una consulta en privado, la jueza Forrest desestimó al jurado antes de tiempo y le preguntó a Dratel a dónde iban sus preguntas.

«Iban a reunirse con Karpeles», explicó Dratel, «y se suponía que esta reunión debía ser en Guam, y no sé si alguna vez ocurrió esta reunión».

A la mención de Guam (un bastión de la NSA), Turner lanzó un argumento prolongado sobre por qué Karpeles no debería ser discutido. Sin embargo, la jueza no vio una justificación legal para esto:

«Todos podemos estar de acuerdo en que obviamente es muy relevante, ¿verdad?», dijo. «Si el investigador principal creyera… en agosto de 2013, otra persona podría ser un candidato».

Turner no cedió, pero la jueza no pudo justificar el sostenimiento de sus objeciones:

«Voy a permitir que Dratel pregunte cuál era la base de la opinión de Der-Yeghiayan de que alguien más fuera un objetivo apropiado”, dijo. «Eso me parece que está en el corazón de la defensa».

Turner luego argumentó que la investigación de Der-Yeghiayan, basada en las pruebas del gobierno, era «irrelevante».

«No creo que sea irrelevante», replicó la jueza Forrest, «porque si perseguía un objetivo… y no era Ross, creo que eso es directamente relevante. Están tratando de plantear dudas razonables sobre si Ross es o no el Pirata Roberts real. ¿De qué otra manera lo haces?».

«Quiero decir, ni siquiera he mirado el documento extensivamente», respondió Turner. «No he tenido la oportunidad de hablar con el testigo al respecto. No he tenido la oportunidad…».

«De todos modos, no se puede hablar con el testigo al respecto durante la espera de un examen», le interrumpió. «Y éste es un problema que, a la luz del interés del acusado en esto, lo mantendremos abierto hasta el martes por la mañana».

En documentos presentados durante el fin de semana, Turner admitió que la reunión con Kay había tenido lugar. Sin embargo, afirmó que no era el nombre de Ross el que se dio, sino el nombre de otra persona por completo. Cuando se reanudó el juicio, la jueza había «dado un giro de 180º». Ella ahora dictaminó que cualquier interrogatorio sobre si Der-Yeghiayan sospechaba o no de Karpeles, o si se encontraba la causa probable para creer que era el Pirata Roberts, estaba «fuera de los límites».

Una entrevista, en la que el Pirata Roberts decía que asumió el control del sitio de su propietario anterior desde el principio, no pudo ser mencionada al jurado. Y todo ello a pesar de la creencia de Der-Yeghiayan de que Karpeles hablaba como el Pirata Roberts. A Dratel no se le permitió preguntar cómo Karpeles le dio a Kay otra persona a la que atacar justo antes de que arrestaran a Ross. En esencia, todos los testimonios adicionales con respecto a un perpetrador alternativo ahora se consideraban «irrelevantes».

La jueza Forrest fue más allá y eliminó todos los testimonios de Der-Yeghiayan sobre Karpeles a partir del registro, impidiendo que se formularan más preguntas o se usara en los argumentos finales. Ella ordenó al jurado que lo «ignorara».

«No estoy seguro de poder proceder», suplicó Dratel. «Ahora tengo que volver y reconstruir todo este material… Me gustaría un descanso hasta mañana».

«No», respondió la jueza. «He terminado con este problema. No estoy sugiriendo que te guste o estés de acuerdo con eso, pero es como vamos a proceder».

Luego llamó al jurado y Dratel hizo todo lo posible por volver a presentar todo lo que pudo de la participación de Karpeles, pero fue en vano. Turner se opuso a prácticamente todas las preguntas (cien veces, para ser exactos), y la jueza Forrest aprobó la mayoría de ellas.

Sin embargo, Dratel tenía otras preguntas para Der-Yeghiayan. Antes del juicio, se requirió que Turner proporcionara a Ross y su defensa todas las pruebas que había incautado o recopilado en el curso de la investigación del gobierno. Aproximadamente cuatro terabytes de información (equivalente a dos mil millones de páginas mecanografiadas).

A pesar de tener sólo unos pocos meses para analizarlo, Ross y su equipo descubrieron una conversación entre el Pirata Roberts y Force actuando como «DeathFromAbove».

Cuando Dratel comenzó a interrogar a Der-Yeghiayan sobre esto en el juicio, inicialmente a Turner le pilló por sorpresa, ya que no conocía la existencia del alias DeathFromAbove de Force. Una vez que se dio cuenta de que las preguntas de Dratel conducían a Force, Turner objetó y consiguió que la jueza Forrest evitara que Dratel «interrogara a Der-Yeghiayan con respecto a las comunicaciones entre el Pirata Roberts y DeathFromAbove».

Turner informó inmediatamente a Haun de esta nueva revelación sobre el alias de Force. Volvió sobre los pasos de Dratel y confirmó que Force estaba efectivamente detrás de la cuenta DeathFromAbove. Turner «usó el interrogatorio de Dratel de Der-Yeghiayan para continuar su investigación sobre Force», ¡luego evitó que se usara en el juicio de Ross durante el transcurso del proceso!

A cada paso, Turner convenció a la jueza Forrest para que reprimiera cualquier cosa que pudiera llevar a revelar la verdad sobre Force y Karpeles. Esto incluía la conversación entre Notwonderful y el Pirata Roberts. A pesar de que Turner lo incluyó en su exposición inicial, también lo tuvo bloqueado, dándose cuenta de que dañaría su caso al demostrar que el Pirata Roberts había sido advertido por un policía corrupto.

¿Cuántos Piratas Roberts?

«Todo el mundo dice que había múltiples Piratas Roberts. Absolutamente. Yo fui el Pirata Roberts una vez. Así que, si yo lo fui, ¿quién más fue?» (Curtis Green, ex administrador de Silk Road).

«Es de conocimiento general que hubo más de un Pirata Roberts. Cualquier persona que incluso haya seguido el juicio de forma remota podría ver que al jurado se le impidió conocer ésta y muchas otras cosas importantes». (Will Pangman, consultor de Bitcoin y blockchain).

Además de evitar cualquier mención de Karpeles, Force, Bridges o cualquier persona de Baltimore, Turner trabajó para mantener la narrativa de que Ross controlaba Silk Road desde el día en que lo lanzó hasta su arresto, y que sólo él estaba detrás de las cuentas del Pirata Roberts. Y todo a pesar del hecho de que el investigador principal del gobierno, Der-Yeghiayan, creyera que había múltiples Piratas Roberts y revelara esto en el juicio bajo juramento.

«Tú mismo pensaste que el Pirata Roberts cambió con el tiempo, ¿no?», le preguntó Dratel. «¿Le dijiste a la gente dentro de tu organización (HSI) que el Pirata Roberts había cambiado en abril de 2013?».

«No estoy seguro de si el mes de abril al que me refería era 2012 o 2013», dijo Der-Yeghiayan. «Creo que fue abril de 2012».

«Pero el correo electrónico fue escrito en agosto de 2013, ¿verdad?».

«Agosto, sí».

«Y cuando dijiste que cambió en abril, no dijiste abril de hace un año, sólo dijiste abril, ¿verdad?».

«Sí».

«¿Has asistido a algún curso de interpretación?», preguntó Dratel, irónicamente.

Más allá de las creencias de Der-Yeghiayan sobre cuándo cambió el Pirata Roberts, había pruebas concretas que respaldan el hecho de que diferentes personas estaban detrás de las cuentas del Pirata Roberts en varias ocasiones. Andrew Jones, uno de los empleados del Pirata Roberts que estaba bajo custodia, se lo admitió a Turner.

Turner reveló al juez Forrest y a Dratel que Jones se había comunicado con más de una persona que actuaba como el Pirata Roberts. En octubre de 2012, «Jones y el Pirata Roberts acordaron con un apretón de manos», una pregunta y respuesta únicas que sólo ellos sabrían. Si Jones dudaba de que estuviera hablando con el mismo Pirata Roberts, podría hacer la pregunta secreta para determinar si el Pirata Roberts sabía la respuesta. Justo unas semanas antes de la detención de Ross, Jones le hizo la pregunta al Pirata Roberts: una recomendación de libro. El mismo Pirata Roberts habría sabido la respuesta correcta (cualquier cosa de Rothbard), pero este Pirata Roberts fue «incapaz de proporcionarla». En su lugar le dijo a Jones cuál era su primer trabajo en Silk Road (moderador del club de libros del Pirata Roberts en el foro de Silk Road), pero esto era algo de conocimiento público que cualquiera podía saber, especialmente alguien que hubiera estado en el sitio durante un período de tiempo.

Como se señaló anteriormente, el caso de Turner dependía del contenido de los archivos que encontraron en el ordenador portátil de Ross. Había miles de páginas de registros de chat, incluido el chat entre el Pirata Roberts y Jones en 2012, cuando inicialmente establecieron el apretón de manos. Si Ross hubiera sido realmente el Pirata Roberts, y si se trataba de Ross conversando con Jones justo antes de su arresto, no sólo habría conocido el apretón de manos, sino que habría sabido que mantenía registros de todas sus conversaciones. Podría haber buscado fácil y rápidamente el mensaje de recomendación de libros y ofrecer la respuesta correcta. El hecho de que el Pirata Roberts no supiera lo del apretón de manos demostraba que «hubo más de un Pirata Roberts, que la identidad del Pirata Roberts cambió con el tiempo y que hubo un cambio muy cercano al arresto de Ross, todos apoyando el argumento en defensa de Ross de que había sido señalado como cabeza de turco por el Pirata Roberts genuino».

En lugar de permitir que el jurado escuchara esta prueba, Turner eliminó a Jones de su lista de testigos. En su lugar, Dratel lo llamó a la grada, pero Jones invocó su derecho de la Quinta Enmienda contra la autoincriminación, a pesar de que estaba cooperando con el gobierno y les había contado en primer lugar lo del apretón de manos fallido.

Al saber lo importante que era el testimonio de Jones para Ross, Turner lo usó para atraer a Dratel a que le otorgara una «concesión significativa» a cambio de dejar que Dratel lo usara en el juicio sin llamar a Jones al estrado. Luego, «la noche antes de que Dratel lo acabara e introdujera, Turner lo negó a las 11:00 pm». Dratel le pidió a la jueza Forrest que interviniera, pero ella «negó la solicitud para presentar la declaración de Jones».

En su desesperación, Dratel trató de exponer la conexión política entre Schumer, la jueza Forrest y Bharara. Comenzó preguntándole al agente del IRS Alford (quien afirmó haber encontrado la dirección de correo electrónico de Ross) sobre la «carta abierta de Schumer solicitando que Silk Road se cerrara». Antes de que Alford pudiera responder, Turner se opuso, y la jueza Forrest aprobó la objeción. Dratel argumentó que la pregunta era relevante porque la carta ponía «presión sobre la aplicación de la ley» para cerrar Silk Road.

«Hace que sea algo que quieren hacer lo más rápido posible; sin embargo, dos años y medio más tarde, Silk Road sigue funcionando. Durante tres meses el gobierno puede desconectar en cualquier momento. Hay una tremenda motivación para encontrar a un sospechoso lo más rápido posible y arrestarlo, independientemente de sus méritos».

Ante esto, la jueza Forrest se volvió hostil:

«Tienes una vista… es decir, francamente, bastante extraordinaria para una persona que es tan intelectual como tú. No puedo decidir si realmente crees que tienes razón o si simplemente estás tomando la posición como un defensor celoso».

No se hizo ninguna otra mención de Schumer.

 

CONTINUARÁ…

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