Viaje a las entrañas de Silk Road (2/6)

Viaje a las entrañas de Silk Road (2/6)

Blockchain Criptomundo
10 octubre, 2018 por Alter Consciens
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Ross Ulbricht lleva cinco años en prisión, condenado injustamente a doble cadena perpetua por crear una página web. Hoy ofrecemos a nuestros lectores la traducción al castellano de la segunda entrega de «Railroaded: The Targeting and Caging of Ross Ulbricht», donde se desentrañan todos los detalles que rodearon el caso de Silk Road, el primer mercado
Silk Road

Ross Ulbricht lleva cinco años en prisión, condenado injustamente a doble cadena perpetua por crear una página web. Hoy ofrecemos a nuestros lectores la traducción al castellano de la segunda entrega de «Railroaded: The Targeting and Caging of Ross Ulbricht», donde se desentrañan todos los detalles que rodearon el caso de Silk Road, el primer mercado libre de la deep web. La primera parte de esta serie de artículos puede leerse aquí.

Boicot a Der-Yeghiayan

«Este caso versa también muy mucho sobre el futuro de la privacidad y la vigilancia, y establece algunos precedentes peligrosos para los que quieren abrir mercados digitales o utilizar monedas digitales» (Stephen Duke, Students for Liberty).

Llegados a este punto, se desbarató la investigación de Der-Yeghiayan, dejándolo sin competencias, y Karpeles luchaba para escapar a la persecución del gobierno. Sin embargo, Der-Yeghiayan estaba seguro de que tenía a su hombre y continuó persiguiéndolo obstinadamente.
El 17 de mayo de 2013, se produjo una conferencia telefónica entre Der-Yeghiayan y el fiscal federal Krickbaum de Chicago, McFarland, así como el fiscal federal Herring de Baltimore y el fiscal federal Kay (que había ayudado a Bridges a rebelarse y apoderarse del dinero de Karpeles). Durante la llamada, Kay dijo que estaba «tratando de concertar una entrevista con Karpeles». Krickbaum preguntó «cuál era el propósito de la entrevista». Kay respondió que «quería saber más sobre el negocio financiero de Karpeles» y preguntarle directamente qué sabía de Silk Road. Der-Yeghiayan «expresó una gran preocupación por ese enfoque y por el hecho de que Kay usara la información sobre Karpeles para su propio beneficio». Kay aceptó postergarla varios meses, mientras Der-Yeghiayan preparaba su acusación.

Incluso con la garantía de Kay, a Der-Yeghiayan le preocupaba que volviera tras él y así se lo expresó a McFarland. McFarland le aseguró que «él tenía el control completo sobre Kay y él era quien decidía si Karpeles sería entrevistado o no», que «respetaría la solicitud de Der-Yeghiayan de no perseguir o entrevistar a Karpeles».

En otra conferencia telefónica dos meses después, «Der-Yeghiayan preguntó específicamente a Herring si había alguna novedad con Karpeles y Kay, y en concreto si se habían producido más conversaciones sobre la reunión». Herring dijo que «no había habido ninguna».

Una vez más, la confianza de Der-Yeghiayan en sus colegas estaba fuera de lugar. Sin que él lo supiera, estaban elaborando su propio acuerdo con Karpeles. De hecho, el 8 de julio, el día antes de decirle a Der-Yeghiayan que no habría reunión, «Herring fue notificado por Kay de que se celebraría una reunión cara a cara entre él y el abogado de Karpeles». Ni Kay ni Herring notificaron a Der-Yeghiayan ni le hablaron de la reunión cuando él lo preguntó específicamente.

Dos días después, «Kay se reunió en persona con los abogados de Karpeles». Durante la reunión, los abogados de Karpeles «mencionaron Silk Road y declararon que su cliente estaba dispuesto a decirles quién sospechaba él que en ese momento administraba el sitio web, con el fin de liberarse él de cualquier posible cargo». Kay procedió a organizar una reunión en el extranjero con el propio Karpeles. Esa misma tarde, Der-Yeghiayan se reunió con McFarland y Herring para preparar una reunión de coordinación al día siguiente, y ni siquiera ahí se mencionó la reunión prevista con Karpeles o sus abogados.

En la reunión de coordinación, se incorporó otra oficina de agentes de la ley: el FBI de Nueva York, representado por su investigador principal Christopher W. Tarbell y el fiscal del distrito sur de Nueva York Serrin Turner, junto con «múltiples abogados del DOJ y el CCSIP». Tarbell puso una parte importante de la investigación del gobierno sobre la mesa: la ubicación del servidor que alojaba Silk Road. Estaba en Islandia y Tarbell dijo que estaba buscando una copia de la Policía Metropolitana de Reikiavik. Force y Bridges ahora tenían «razones para temer que cualquier comunicación entre ellos y el Pirata Roberts fuera accesible para Tarbell».

Der-Yeghiayan resumió todo su caso al grupo y de nuevo identificó a Karpeles como su «objetivo principal» y el hombre que estaba detrás del Pirata Roberts y Silk Road. El abogado del CCSIP que supervisaba la reunión preguntó si «alguna otra oficina tenía algún caso abierto con Karpeles». Todos los asistentes a Baltimore, incluidos McFarland, Herring, el supervisor de Herring y Bridges, «permanecieron en silencio», a pesar de saber que se había producido una reunión con los abogados de Karpeles el día anterior. El abogado del CCSIP continuó diciendo que «debido a que la información que Der-Yeghiayan había compartido fue presentada de buena fe, ninguna otra oficina debería intentar perseguir a Karpeles».




Mr. Wonderful

«Silk Road y el caso de Ross Ulbricht hablan de algunos de los temas más importantes y polémicos de nuestros días: los derechos de los ciudadanos en la era digital, la vigilancia y el alcance del gobierno, y las sentencias a menudo extremas e injustas en casos delictivos relacionados con el ciberespacio» (Alex Winter, director de Deep Web).

Con la ubicación del servidor de Silk Road en la mano, había «mucha presión» por parte de la fiscalía de Estados Unidos «para encontrar al Pirata Roberts y eliminar el sitio». Der-Yeghiayan redobló sus esfuerzos, sabiendo que perdería a Karpeles si no lo arrestaba antes de que la página fuera retirada. Con este fin, él y otro agente del HSI crearon una nueva identidad en el foro de Silk Road, un usuario llamado «Mr. Wonderful».

Mr. Wonderful se acercó a los administradores del foro que regularmente hablaban con el Pirata Roberts en un intento de convertirlos en informantes. Un administrador, «cirrus», «llegó a un acuerdo con Mr. Wonderful» y fue reclutado para cooperar «contra el sitio y el Pirata Roberts».

Finalmente, Der-Yeghiayan se hizo cargo de la cuenta de cirrus. Como empleado del Pirata Roberts, interactuaba con él a diario, en busca de alguna pista que pudiera usar para exponerlo. Una vez más, Der-Yeghiayan confió por error a sus colegas en Baltimore información sobre esta operación y uno de ellos se aprovechó de ello para su propio beneficio. Sigue sin conocerse si esta persona fue Force, Bridges, Kay, varios trabajando juntos, o alguien completamente distinto, pero quien fuera creó una cuenta llamada «notwonderful» y contactó con el Pirata Roberts.

Notwonderful le dijo al Pirata Roberts «que podría proporcionar información y análisis en tiempo real acerca de la investigación federal sobre Silk Road y el Pirata Roberts». En los meses siguientes, notwonderful vendió al Pirata Roberts detalles íntimos que pertenecían a la investigación, incluida la operación de Der-Yeghiayan con Mr. Wonderful. «Tiene fijación por penetrar o comprometer de alguna manera a tus moderadores» mediante «sobornos o amenazas para que proporcionen acceso a cuentas del personal», le dijo al Pirata Roberts. «Parece que están bajo presión para apresar a alguien de gran importancia que muestre una victoria para EE UU». Notwonderful describió las agencias que perseguían al Pirata Roberts:

«Estoy tratando de advertirte. La DEA, ICE, INSPECTOR POSTAL, NSI, FBI, CIA, NSA están ansiosos por obtener el reconocimiento por tu arresto».

El Pirata Roberts pagó a notwonderful en bitcoins cada semana por las actualizaciones continuas sobre la investigación.

La trampa

«Ross Ulbricht fue acorralado. Los agentes federales que lo acorralaron se saltaron muchas leyes y provocaron un desastre complicado» (Catherine Fitts, subsecretaria de Vivienda del presidente George H.W. Bush).

Finalmente, Herring informó a Der-Yeghiayan sobre la reunión que Kay mantuvo con los abogados de Karpeles y los planes para reunirse con Karpeles. Una vez más, Der-Yeghiayan le dijo a Herring que no quería que persiguiera a Karpeles o que se reuniera con él, que dañaría su investigación en curso. Sin embargo, a esas alturas, Der-Yeghiayan había perdido el control y Karpeles ya estaba trabajando estrechamente con Baltimore. Kay «cambió el lugar de la reunión a Guam», ampliamente conocido como un bastión de la NSA. Der-Yeghiayan «continuó expresando profunda preocupación por esta reunión y su efecto en su investigación contra Karpeles», pero «a Herring no parecía preocuparle ni estaba dispuesto a detenerla».

Sin que lo supiera Der-Yeghiayan, sus colegas en Baltimore y Nueva York ya habían determinado que Karpeles no sería el objetivo. Force y Bridges sabían de antemano que «la policía tenía la intención de arrestar al Pirata Roberts, lo cual les dio suficiente tiempo para prepararlo». Esto permitió al Pirata Roberts «formular e implementar un plan de escape que incriminara a Ross». Lo que Karpeles le dijo exactamente a Kay sigue siendo desconocido, pero se sabe que le ofreció a Kay a alguien a quien acusar de ser el Pirata Roberts en lugar de a sí mismo a cambio de inmunidad legal.

Ross era el «chico perfecto para caer porque, después de todo, Silk Road fue idea suya» y confiaba lo suficiente en el Pirata Roberts como para entregarle su creación desde el principio.

Pasaron poco más de dos meses después de que Karpeles se reuniera con Kay hasta que el gobierno detuvo a Ross. «Con el aumento de la presión a finales de 2013 —porque el gobierno tenía acceso a los servidores de Silk Road pero permitió que el sitio continuara operando—, señalaron a Ross como el Pirata Roberts, lo que permitió que Karpeles escapara de la justicia y dejara a Ross como culpable injustamente procesado». Al igual que Bridges había establecido que Green cayera por su robo, a Ross se le tendió una trampa para que cargara con la responsabilidad de toda la operación de Silk Road. El Pirata Roberts, que «compró y filtró información sobre la investigación del gobierno sobre Silk Road, acorraló a Ross para que asumiera las consecuencias».

Para emitir citaciones y autorizaciones y, en última instancia, acusar a Ross, el gobierno tenía que proporcionar una explicación de por qué era el Pirata Roberts y cómo lo encontraron. Conocida como construcción paralela, ésta es una táctica utilizada por la policía «como un medio para enmascarar cómo comenzó una investigación».

En el caso de Ross, la explicación del gobierno fue que un mensaje del foro que contenía la dirección de correo electrónico de Ross fue repentinamente descubierto en el sitio web de Karpeles, bitcointalk.org, por el agente del IRS Gary Alford, utilizando una simple búsqueda restringida por fechas en Google. A pesar de la incansable y prolongada investigación de Silk Road de Der-Yeghiayan y su descubrimiento de que la primera publicación sobre Silk Road apareció en el foro de Karpeles el 1 de marzo de 2011 por un usuario llamado «silkroad», Alford afirmó que encontró evidencias de una publicación anterior, con fecha de 29 de enero de 2011, por un usuario llamado «altoid».

La historia oficial de Alford no resulta en modo alguno creíble. Hallar la dirección de correo electrónico de Ross de esta manera era como encontrar una aguja en un pajar del tamaño de Internet. Fue una tarea que decenas de periodistas de investigación, extorsionadores, piratas informáticos y numerosas agencias policiales habían intentado y en la que habían fracasado durante años. Por otro lado, si se le hubiera proporcionado la información por adelantado, sería como encontrar la aguja con un imán de alta potencia.

Con la dirección de correo electrónico de Ross en la mano y una explicación vinculada a Silk Road, todo lo que quedaba era rastrear su ubicación física.

Sin embargo, Alford no pudo haber encontrado esta publicación anterior porque no existía. Más bien, testificó que encontró una cita de esta publicación en la publicación de otro usuario que hablaba sobre Silk Road. Luego, Alford dijo que encontró una publicación posterior de altoid con fecha del 11 de octubre de 2011 que parecía ser un anuncio de búsqueda de ayuda para una startup de Bitcoin que incluía la información de contacto «rossulbricht arroba gmail punto com». Según la versión gubernamental de los hechos, esta publicación es lo que los llevó a sospechar que Ross estaba detrás de Silk Road. Sin embargo, habría sido sencillo para Karpeles, o cualquier otra persona con acceso de alto nivel a bitcointalk.org, plantar esta información.

Estrechando el cerco

«El gobierno puede usar una dirección de correo electrónico o un número de teléfono, sin una orden de registro, para obtener una dirección IP con la que ingresar a la base de datos y “zamparse” todo lo relacionado con el usuario» (William Binney, ex funcionario de alto nivel de la NSA convertido en informante).

Apenas diez días antes de su arresto, los agentes del Servicio Secreto y del FBI, y Turner, el fiscal de Nueva York, utilizaron una combinación de tecnologías para interceptar y recopilar información sobre el tráfico de Internet de Ross. Estas tecnologías se dividen en dos categorías: grabaciones telefónicas y dispositivos de captura y rastreo, que recopilan datos salientes y entrantes respectivamente.

Turner primero recopiló, sin una orden judicial, todos los datos salientes de la dirección de correo electrónico de Ross en busca de las direcciones IP que se utilizaban para acceder a la cuenta. (Una dirección IP es un número único utilizado en Internet que permite que los datos se enruten entre los dispositivos conectados). Turner descubrió una dirección IP particular gestionada por Comcast. Envió una orden de citación a Comcast para que revelara el domicilio del suscriptor, que resultó ser una casa adosada en el sur de San Francisco donde Ross tenía alquilada una habitación.

Habiendo localizado físicamente a Ross sin nada más que su dirección de correo electrónico, Turner conectó de forma remota un dispositivo de grabación al router inalámbrico en la sala de estar de Ross. Esta trampa recolectó todo el tráfico de Internet que viajaba a través del router de la casa de Ross. En ese tráfico, descubrió la dirección MAC del ordenador portátil de Ross y también le puso una trampa. Esto le dio la posibilidad de geolocalizar a Ross y recopilar toda la información de su navegación por Internet, independientemente de dónde estuviera.

Turner nunca obtuvo una orden judicial para ninguna de estas búsquedas e incautaciones. La historia de Alford no era suficiente para establecer una causa probable, el requisito necesario para que se conceda la orden. En cambio, Turner se basó en la Doctrina de Terceros, una teoría legal desactualizada establecida en 1979 que dice que los individuos renuncian a sus derechos de privacidad respecto a los números de teléfono que marcan porque se los han entregado voluntariamente a la compañía telefónica. Según Turner, los agentes del gobierno pueden hurgar en secreto en la información del tráfico de Internet de todos los usuarios sin restricción, tal como se hizo con Ross, porque se envía a través de un proveedor de servicios de Internet, o un tercero.

«Algo tan importante desde el punto de vista social, político y personal, como el historial de navegación del sitio web, requiere una consideración actualizada de los derechos de privacidad por parte de este Tribunal antes de que el gobierno tenga la licencia para buscarlo sin una causa probable», escribió el Gremio Nacional de Abogados al Tribunal Supremo, impugnando esta violación en el caso de Ross.

El Instituto Cato y la Fundación Reason argumentaron que «la recopilación de las direcciones IP que visita un ciudadano es análoga a un agente del gobierno que mira por la ventana para controlar qué libros saca una persona de su estantería». Este poder «le da efectivamente al gobierno un cheque en blanco para establecer una red policial de captura de la actividad en Internet».

Con los datos de Internet de Ross, Turner pudo reunir suficientes pruebas circunstanciales para sugerir que Ross estaba conectándose y desconectándose en momentos similares a cuando el Pirata Roberts se conectaba y desconectaba. Esto fue suficiente para asegurar una orden de arresto.

Nueva York se hace cargo de la operación

«El gobierno no presentó un solo testigo para declarar de primera mano que Ulbricht fue el autor de cualquiera de las comunicaciones atribuidas al Pirata Roberts. Todo fue digital, se creó y se transmitió en una red de Internet anónima y no rastreable» (Joshua Dratel, abogado de defensa penal).

Der-Yeghiayan, que seguía siendo el investigador de Silk Road más antiguo y experimentado, no estaba convencido de que Ross fuera el Pirata Roberts. A pesar de la historia de Alford, continuó creyendo que Karpeles estaba detrás de Silk Road. Después de dos años y «miles» de horas de investigación, no quedaba mucho tiempo para procesarlo antes de que la página web fuera retirada y Ross fuera acusado. Der-Yeghiayan presentó una declaración jurada adjunta a una orden de registro de las cuentas de correo electrónico de Karpeles para que pudiera reunir las pruebas que necesitaba para condenarlo.

En última instancia, ninguno de los esfuerzos de Der-Yeghiayan importó. A finales de septiembre de 2013, con el inminente arresto de Ross, se dio cuenta de que si tenía algo que mostrar de sus años de trabajo, tenía que cooperar con la fiscalía liderada por Preetinder Bharara, fiscal federal en el distrito sur de Nueva York, quien fue recomendado debido a su excelente trabajo por Schumer, y fue su abogado principal durante casi cinco años.

Como Der-Yeghiayan le dijo a su supervisor de Seguridad Nacional, Philip Osborn, «creo que hay tiempo para evitar el drama en lugar de lamentarse del pasado, hablando sobre cómo hacer que el HSI en general se aleje de esto sin parecer unos completos imbéciles». Baltimore puede «borrar fácilmente gran parte del daño que ha hecho al cooperar con Bharara». Pueden tener unos segundos de descuido con Ross por su asesinato a sueldo. También pueden tener información sobre otras compañías de Bitcoin que Karpeles podría nombrar como sombrías después de que terminemos con él. Eso es lo mejor que se les puede dar y deberían considerarse afortunados por tener algo parecido a eso. O podemos simplemente detenernos, y Baltimore no obtiene nada y contribuimos a que Karpeles y Barr se escapen. No habrá ningún banner de HSI en la página y probablemente no obtendremos la cooperación de Bharara en ninguna información relacionada con Karpeles. Si Ross nombra a Karpeles en la entrevista y no los ayudamos a conseguir a Karpeles y Barr cuando tengamos la oportunidad, Bharara nos dejará fuera y se vinculará a su conspiración. Entonces tendremos que lidiar con las lágrimas de Baltimore. Creo que es importante que les ayudemos a tener una reunión de emergencia; de lo contrario, nuestra agencia en su totalidad saldrá perdiendo. Es una venta simple si saben que la alternativa es que se quedarán sin absolutamente nada, no importa cuánto se quejen y se lamenten ante el cuartel general del HSI, no impedirá a Bharara procesar a todos ellos sin ninguno de nosotros».

La investigación de Der-Yeghiayan sobre Karpeles finalmente se había detenido. Nunca podría examinar «ninguno de los dispositivos o servidores electrónicos de Karpeles, ni ninguna de sus otras cuentas de correo electrónico».

Der-Yeghiayan declaró bajo juramento: «Creo que Karpeles ha estado involucrado en el establecimiento y el funcionamiento del sitio web de Silk Road». Ha «participado en una conspiración para distribuir estupefacientes, en violación del Código de Estados Unidos». Además, «al gestionar Mt Gox, sabiendo que una gran parte de su negocio se deriva de la actividad de narcotráfico realizada a través de Silk Road, Karpeles ha violado las leyes de lavado de dinero de EE UU». Creo que «las cuentas de correo electrónico contendrán comunicaciones entre Karpeles y los conspiradores que participaron con él en la comisión de los delitos». Turner continuó denegando la orden judicial de Der-Yeghiayan en contra de la opinión pública, declarando que, de hacerse pública, alertaría a Karpeles sobre «el interés de las fuerzas del orden» y que «la notificación de la existencia de esta orden pondrá en grave peligro la investigación».

Fuente: «Railroaded: The Targeting and Caging of Ross Ulbricht».

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